miércoles, 19 de agosto de 2009

Noche de música y poesía, a la gorra


Myriam Belfer nos invita a compartir sus canciones y las de sus cantautores queridos.
Viernes 21 de agosto a las 21.
En la heladería y café cultural Eduardo III
(San Martín 1163- Godoy Cruz). Te esperamos.

jueves, 6 de agosto de 2009

Gonzalo Rojas: entre los favoritos.


Estos dos poemas que aquí comparto son del libro Oscuro y otros textos del poeta chileno Gonzalo Rojas, del que me hice una tardecita de café con amigos en el cerro Concepción de Valparaíso. La ilustración, maravillosa, es de Romero Britto.


Trece cuerdas para laúd.


D' accord, puestas al fuego todas las mujeres son pelirrojas,

Teresa

de Jesús es pelirroja, Safo, Emily

Bronté es pelirroja, Magdalena de Magdala, tres

de las nueve hijas de Mnemósine y Zeus son pelirrojas,

Euterpe, Melpómene, Terpsícore por no decir todas las

novias de la locura nacidas

y por nacer llámense Andrómaca

o Marilyn son pelirrojas, ésta

que va ahí y arde es

pelirroja, ésa otra que

lo ha perdido todo en la fiesta es pelirroja, la vida

que me espera es pelirroja, la Muerte

que me espera.


Enigma de la deseosa.


Muchacha imperfecta busca hombre imperfecto

de 32, exige lectura

de Ovidio, ofrece: a) dos pechos de paloma,

b) toda su piel liviana

para los besos, c) mirada

verde para desafiar el infortunio

de las tormentas;

no va a las casas

ni tiene teléfono, acepta

imantación por pensamiento. No es Venus;

tiene la voracidad de Venus.

domingo, 28 de junio de 2009

Poemas de Hugo Mujica


Dos poemas de Hugo Mujica, argentino. Durante siete años hizo un voto de silencio en un monasterio trapense. Allí, un día, mirando a través de la ventana mientras preparaba el té, escribió un poema.

ORILLAS

Afuera ladra un perro

a una sombra, a su eco

o a la luna

para hacer menos cruel la distancia.

Siempre es para huir que cerramos

una puerta,

es desierto la desnudez que no es promesa

la lejanía

de estar cerca sin tocarse

como bordes de la misma herida.

Adentro no cabe adentro,

no son mis ojos

los que pueden mirarme a los ojos,

son siempre los labios de otro

los que me anuncian mi nombre.

HACE APENAS DÍAS

Hace apenas días murió mi padre,

hace apenas tanto.

Cayó sin peso,

como los párpados al llegar

la noche o una hoja

cuando el viento no arranca, acuna.

Hoy no es como otras lluvias

hoy llueve por vez primera

sobre el mármol de su tumba.

Bajo cada lluvia

podría ser yo quien yace, ahora lo sé,

ahora que he muerto en otro.

Nuevos cuentos

Nuevos cuentos
Emma corrige nuestros cuentos